¿Por qué los perros aúllan con las sirenas? La explicación científica

¿Por qué los perros aúllan con las sirenas? La explicación científica

Pasa una ambulancia por tu calle y tu labrador levanta el hocico y suelta un aullido que se oye en tres manzanas a la redonda. ¿Te ha pasado? Tranquilo, tu perro no se está quejando de dolor ni ha enloquecido: está siguiendo un instinto ancestral que lleva grabado en su ADN desde hace miles de años.

El lobo que tu labrador lleva dentro

Aunque tu labrador parezca estar a años luz de un lobo (especialmente cuando se queda dormido panza arriba en el sofá), comparten el 99,9 % de su ADN. Y una de las conductas que han heredado directamente del lobo es el aullido.

Los lobos aúllan para comunicarse a larga distancia: para reunir a la manada, delimitar territorio o localizar a miembros perdidos. Es su «teléfono» natural, capaz de alcanzar varios kilómetros.

¿Qué tienen las sirenas de especial?

Las sirenas de ambulancias, policía y bomberos emiten sonidos en un rango de frecuencia (1.000-3.000 Hz) que se solapa con las frecuencias naturales de los aullidos de los lobos y los perros.

Cuando tu labrador escucha una sirena, su cerebro la interpreta como el aullido lejano de otro canino. Y su instinto le dice: «Alguien está aullando ahí fuera, tengo que responder».

No es que le duela. No es que esté asustado. Simplemente está contestando a lo que cree que es una llamada.

¿Cómo sabemos que no les duele?

Esta es una duda muy habitual, y la respuesta es clara: si a tu perro le dolieran los oídos, intentaría alejarse del sonido, se escondería o mostraría señales de estrés (temblores, cola entre las patas, jadeo). En cambio, la mayoría de los perros que aúllan con las sirenas:

  • Levantan la cabeza hacia el sonido.
  • Adoptan una postura relajada o incluso entusiasta.
  • Paran de aullar cuando la sirena se aleja.

Esto confirma que se trata de un comportamiento comunicativo, no de una respuesta al dolor.

¿Por qué algunos perros aúllan y otros no?

No todos los perros responden a las sirenas, y hay varias razones:

  • Raza: las razas más cercanas al lobo (huskies, malamutes, akitas) o las razas de caza que usan el aullido (beagles, bassets) son más propensas. Los labradores también tienen una buena inclinación al aullido.
  • Personalidad: algunos perros son simplemente más «vocales» que otros.
  • Experiencia: un perro que ha aullado una vez y ha recibido atención (risas, caricias) puede repetirlo con más frecuencia.
  • Entorno: los perros que viven en zonas con pocas sirenas pueden no haber tenido la oportunidad de desarrollar esta respuesta.

¿Es un problema?

En la inmensa mayoría de los casos, no. Los aullidos con las sirenas son esporádicos, breves y completamente inofensivos. Mucha gente los encuentra divertidos y entrañables.

Solo sería un problema si:

  • Tu perro aúlla de forma excesiva y constante (no solo con sirenas, sino con cualquier ruido).
  • Muestra signos de ansiedad antes, durante o después del aullido.
  • Los vecinos se quejan por el ruido.

En esos casos, consulta con un adiestrador o etólogo para descartar un problema de ansiedad subyacente.

Un dato curioso para terminar

Investigadores de la Universidad de Budapest descubrieron que los perros que aúllan con las sirenas ajustan el tono de su aullido para diferenciarse del sonido que escuchan, exactamente igual que hacen los lobos cuando aúllan en manada. Cada uno busca una frecuencia distinta para «sumar» al coro, no para repetir lo mismo.

Así que la próxima vez que tu labrador levante el hocico y se ponga a aullar con la sirena de una ambulancia, no le riñas: está participando en una sinfonía que los caninos llevan interpretando desde hace decenas de miles de años.