La famotidina para perros es uno de los medicamentos antiacídos más recetados en medicina veterinaria. Si tu veterinario lo ha prescrito o buscas información sobre su uso, en este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber: qué es, para qué sirve, la dosis exacta por peso, duración del tratamiento, interacciones con otros fármacos y efectos secundarios.
Si tu perro tiene diarrea en lugar de acidez, consulta nuestro artículo sobre Fortasec para perros o sobre Pepto Bismol para perros.
¿Qué es la Famotidina?
La famotidina, también conocida comercialmente como Pepcid, es un antagonista de los receptores H2 de histamina. Su mecanismo de acción consiste en bloquear los receptores H2 en las células parietales del estómago, reduciendo así la producción de ácido clorhídrico.
A diferencia de los antiácidos tradicionales que neutralizan el ácido ya producido, la famotidina inhibe la producción de ácido en origen, ofreciendo un efecto más duradero. Es un fármaco de uso off-label en perros (no aprobado oficialmente para uso veterinario), pero ampliamente prescrito por veterinarios.
Usos principales en perros
La famotidina se prescribe con mayor frecuencia para tratar:
- Úlceras gastrointestinales: reduce el ácido que daña la mucosa gástrica e intestinal, facilitando la cicatrización
- Reflujo ácido y esofagitis: previene el daño esofágico causado por la regurgitación de ácido
- Gastritis aguda y crónica: alivia la inflamación del estómago
- Síndrome de Helicobacter: como coadyuvante junto a antibióticos
- Prevención de úlceras: en perros tratados con AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) o corticosteroides, que pueden irritar la mucosa gástrica
- Insuficiencia renal crónica: los perros con enfermedad renal tienen mayor riesgo de úlceras gástricas
- Soporte postquirúrgico: para reducir la acidez durante la recuperación

Dosis de Famotidina para perros por peso
La pregunta más buscada es "famotidina en perros dosis". La dosis estándar recomendada es de 0,5 mg a 1 mg por kg de peso corporal, administrada cada 12 a 24 horas. La famotidina está disponible habitualmente en comprimidos de 10 mg y 20 mg.
| Peso del perro | Dosis mínima (0,5 mg/kg) | Dosis máxima (1 mg/kg) | Frecuencia |
|---|---|---|---|
| 5 kg | 2,5 mg | 5 mg | Cada 12–24 h |
| 10 kg | 5 mg | 10 mg | Cada 12–24 h |
| 20 kg | 10 mg | 20 mg | Cada 12–24 h |
| 30 kg | 15 mg | 30 mg | Cada 12–24 h |
| 40 kg (labrador adulto) | 20 mg | 40 mg | Cada 12–24 h |
Nota importante: Los comprimidos de 10 mg son los más habituales. Para perros pequeños puede ser necesario fraccionar el comprimido. Consulta siempre a tu veterinario para ajustar la dosis exacta. En perros con insuficiencia renal, la dosis puede reducirse y el intervalo ampliarse.
¿Cuándo administrar la famotidina?
La famotidina puede administrarse con o sin comida, aunque algunos estudios sugieren que su absorción puede ser ligeramente mayor en ayunas. Si el perro tiene el estómago muy irritado, dársela con una pequeña cantidad de comida puede mejorar la tolerancia gastrointestinal.
Para facilitar la administración, consulta nuestra guía sobre la mejor comida para esconder pastillas a los perros.
Duración del tratamiento
La duración varía según la condición tratada:
- Gastritis aguda: 5–7 días
- Úlceras gastrointestinales: 4–8 semanas, o hasta cicatrización confirmada
- Reflujo crónico o prevención de úlceras: puede requerir tratamiento continuo a largo plazo
- Soporte postquirúrgico: mientras dure el ayuno o la recuperación
Es fundamental no interrumpir el tratamiento prematuramente. Si se suspende antes de tiempo, la producción de ácido puede reanudarse con efecto rebote, empeorando los síntomas.
Famotidina inyectable
En casos graves o cuando el perro no puede comer, la famotidina puede administrarse en forma de inyección intravenosa o intramuscular. Esta vía es de uso exclusivo veterinario, ya que requiere ajuste de dosis y monitorización.
Interacciones con otros medicamentos
La famotidina puede interactuar con otros fármacos. Informa siempre a tu veterinario de todos los medicamentos que toma tu perro:
- Antiácidos (hidróxido de aluminio o magnesio): pueden reducir la absorción de famotidina si se administran simultáneamente; separa las dosis al menos 2 horas
- Ketoconazol e itraconazol (antifúngicos): la famotidina reduce la acidez gástrica necesaria para absorber estos fármacos, disminuyendo su eficacia
- AINEs (antiinflamatorios como meloxicam o carprofen): la famotidina se prescribe frecuentemente junto a ellos precisamente para proteger la mucosa gástrica
- Corticosteroides (prednisona, dexametasona): aumentan el riesgo de úlceras; la famotidina actúa como protector gástrico
- Sucralfato: puede administrarse junto a la famotidina para potenciar la protección de la mucosa; idealmente, separar las dosis 30 minutos
Contraindicaciones y efectos secundarios
La famotidina tiene un excelente perfil de seguridad en perros. Los efectos secundarios son poco frecuentes e incluyen:
- Pérdida de apetito transitoria
- Vómitos ocasionales
- Diarrea leve
- En casos raros: sequedad de mucosas y letargia
Está contraindicada (o debe usarse con precaución) en:
- Perros con hipersensibilidad conocida a los antagonistas H2
- Perros con insuficiencia hepática grave (reducir dosis)
- Perros con insuficiencia renal (ajuste de dosis e intervalo)
Otros medicamentos similares de uso humano en perros son el Pepto Bismol y el Fortasec.
Famotidina vs. Omeprazol: ¿cuál es mejor para tu perro?
Muchos dueños se preguntan por qué el veterinario prescribe famotidina en lugar de omeprazol, que en algunos estudios muestra mayor potencia de supresión ácida.
La respuesta está en el perfil práctico de cada fármaco:
- Famotidina: puede darse con o sin comida, tiene menos efectos secundarios, es más económica y actúa más rápidamente
- Omeprazol: más potente, pero requiere administrarse con comida para una absorción óptima, lo que es difícil en perros que no comen bien o que acaban de ser operados
En situaciones postquirúrgicas, con el perro en ayuno, la famotidina es la elección más práctica. Ambos medicamentos tienen su lugar; solo el veterinario puede elegir el más adecuado para la situación concreta de tu perro.
Si tu perro tiene problemas digestivos complejos, los probióticos para perros pueden ser un complemento útil para restaurar el equilibrio de la flora intestinal.