Si buscas una forma de adiestrar a tu labrador que sea rápida, divertida y basada en ciencia, el adiestramiento con clicker es tu mejor aliado. Es la herramienta favorita de adiestradores profesionales de todo el mundo, y funciona especialmente bien con labradores por una razón sencilla: están locos por la comida.
¿Qué es un clicker y cómo funciona?
Un clicker es un pequeño dispositivo (cuesta unos 3-5 €) que emite un sonido clic nítido y siempre idéntico al pulsarlo. Ese sonido se usa para marcar el instante exacto en que tu labrador hace algo correcto.
¿Por qué es más efectivo que decir «¡bien!»? Porque:
- El sonido es siempre idéntico, sin variaciones de tono o emoción.
- Es más rápido que una palabra: puedes marcar el comportamiento en el milisegundo exacto.
- El perro lo asocia exclusivamente al entrenamiento, sin confusión con el lenguaje cotidiano.
Paso 1: cargar el clicker
Antes de empezar a enseñar nada, tu labrador necesita aprender que clic = premio. A esto se le llama «cargar» el clicker.
- Coge unas 20 chuches pequeñas (trocitos de salchicha, pollo, queso).
- Haz clic → dale un premio. Inmediatamente.
- Repite 15-20 veces en una sesión de 2 minutos.
- Haz 2-3 sesiones así.
Sabrás que el clicker está «cargado» cuando tu labrador gire la cabeza hacia ti al oír el clic, esperando su premio.
Paso 2: marca comportamientos
Una vez cargado el clicker, empieza a marcar comportamientos que quieras reforzar:
Ejercicio: «sienta»
- Con un trozo de comida en la mano, elévalo lentamente por encima de la cabeza de tu labrador.
- Su trasero bajará de forma natural al seguir la comida con la mirada.
- En el instante exacto en que su trasero toque el suelo: CLIC + premio.
- Repite 10 veces.
- Cuando lo haga de forma consistente, añade la palabra «sienta» justo antes del clic.
Ejercicio: «tumba»
- Con tu labrador sentado, lleva un trozo de comida desde su nariz hacia el suelo.
- Cuando se tumbe: CLIC + premio.
- Si solo baja la cabeza pero no se tumba, premia los progresos parciales (primero el pecho que baja, después los codos que tocan el suelo).
Ejercicio: «mírame» (contacto visual)
- Espera a que tu labrador te mire a los ojos de forma espontánea.
- En cuanto lo haga: CLIC + premio.
- Esto enseña a tu labrador a prestarte atención, algo muy útil en paseos y situaciones con distracciones.
Reglas de oro del clicker
- Un clic = un premio. Siempre. Si haces clic sin querer, dale el premio igualmente.
- Sesiones cortas: 3-5 minutos máximo. Los labradores se cansan mentalmente antes que físicamente.
- Termina con éxito: acaba siempre la sesión con un ejercicio que tu perro haga bien, para que se quede con buen sabor de boca.
- Timing es todo: el clic debe sonar en el instante exacto del comportamiento, no después.
- Un objetivo por sesión: no mezcles enseñar «sienta» y «tumba» en la misma sesión si tu labrador está empezando.
¿Por qué funciona tan bien con los labradores?
Los labradores reúnen todas las cualidades que hacen que el clicker sea devastadoramente eficaz:
- Motivación por la comida: altísima. Harán casi cualquier cosa por un trozo de pollo.
- Inteligencia: están entre las 7 razas más inteligentes. Conectan causa y efecto rápidamente.
- Ganas de agradar: les encanta hacer cosas que les ganen tu aprobación.
- Energía: necesitan estimulación mental, y el clicker les obliga a pensar.
Si aún no has probado el clicker con tu labrador, hazte con uno hoy. Son 3 euros que van a cambiar vuestras sesiones de adiestramiento por completo.